
La barbacoa de res es un platillo tradicional del norte mexicano que destaca por su sabor profundo y su textura tierna a base de chambarete, diezmillo o espaldilla, cocinada a fuego lento, ideal para compartir en reuniones familiares o celebraciones.
Contenido
Información nutricional
Cada ración de barbacoa de res mexicana contiene aproximadamente 600 kcal, 15 g de carbohidratos, 35 g de grasas, 55 g de proteínas, 3 g de fibra, 2 g de azúcares, 90 mg de colesterol y 800 mg de sodio.

¿Cómo preparar barbacoa de res?
Tradicionalmente, se cocina en un hoyo en la tierra, envuelta en hojas de maguey, lo que le proporciona un sabor ahumado y jugoso, sin embargo, se puede preparar en casa utilizando una olla de presión o una olla convencional para obtener resultados igualmente deliciosos.
Preparación: 30 minutos
Cocción: 3 horas
Raciones: 6 personas
Ingredientes
- 1 ½ kg de carne de res
- 200 g de tocino en cubos
- 5 dientes de ajo
- 10 granos de pimienta
- 3 hojas de laurel
- 2 cucharaditas de orégano
- 2 chiles guajillo
- 1 cucharadita de comino
- 1 cebolla picada
- Sal fina
- Agua purificada
Instrucciones
- En un bol grande, mezclar los ajos, cebolla, orégano, comino, pimienta y sal. Frotar esta mezcla sobre la carne y dejar marinar durante al menos 1 hora (mejor si es toda la noche).

- Calentar una olla grande a fuego medio y agregar el tocino; cocinar hasta que esté dorado. Incorporar la carne marinada a la olla con el tocino y sellar por todos lados. Agregar agua suficiente para cubrir la carne y añadir las hojas de laurel y los chiles guajillo.

- Cocinar a fuego lento durante aproximadamente 3 horas o hasta que la carne esté tierna y se deshaga fácilmente con un tenedor. Servir caliente, acompañada con tortillas, cebolla picada, cilantro fresco y salsa al gusto.
Consejos mexicanos expertos
- Frotar la carne con la mezcla de ajo, cebolla y especias es vital, pero el tiempo es el factor técnico clave; dejarla marinar toda la noche permite que las enzimas y aromas penetren profundamente en las fibras musculares.
- Utilizar el tocino dorado para sellar la carne no solo añade una capa de sabor ahumado, sino que crea una reacción de Maillard que retiene los jugos internos durante las 3 horas de cocción.
- Al cubrir la carne con agua e incorporar los chiles guajillo y el laurel, se crea un caldo corto (consomé) que hidrata constantemente la proteína, evitando que se reseque a pesar del tiempo prolongado al fuego.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Cuál es el mejor corte de carne para la barbacoa?
Técnicamente, se recomiendan cortes como el chambarete, diezmillo o espaldilla. Estos cortes tienen el equilibrio necesario de músculo y grasa que resiste largas cocciones sin perder su forma hasta que se decide deshebrar.
2. ¿Qué tan picante es el chile guajillo en esta receta?
El chile guajillo es valorado principalmente por aportar un color rojizo intenso y un sabor terroso con notas dulces; su nivel de picante es muy bajo, lo que hace que esta barbacoa sea apta para toda la familia.
3. ¿Cómo puedo adaptar esta receta para una olla de presión?
Si usas una olla de presión, el tiempo de cocción se reduce drásticamente de 3 horas a aproximadamente 45-60 minutos. Asegúrate de no exceder el nivel máximo de agua para permitir que la presión trabaje correctamente.
4. ¿Por qué se envuelve tradicionalmente en hojas de maguey?
En el método ancestral (hoyo en tierra), las hojas de maguey actúan como una barrera que protege la carne del fuego directo, a la vez que le infunden un sabor ahumado y herbáceo único que es difícil de replicar en estufas convencionales.
5. ¿Cómo se debe servir la barbacoa para una experiencia auténtica?
Se sirve tradicionalmente «al centro», acompañada de tortillas de maíz calientes, cebolla picada, cilantro fresco, jugo de limón y, por supuesto, una salsa picante que contraste con la cremosidad de la carne.
Historia y origen de la barbacoa
La barbacoa tiene sus raíces en las tradiciones culinarias prehispánicas de México y con el tiempo, se han desarrollado diversas variantes regionales, pero el principio básico sigue siendo el mismo: cocinar lentamente la carne para resaltar su sabor.
¿Sabías qué?
La palabra «barbacoa» proviene del término taíno que se refería a un marco hecho de madera utilizado para asar carne, un método ancestral que ha evolucionado influyendo en técnicas culinarias en muchas culturas alrededor del mundo.


