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Un plato tradicional de frijoles puercos mexicanos espesos, decorados con queso fresco y rodajas de jalapeño.

Los frijoles puercos son una receta emblemática de la cocina mexicana, especialmente popular en estados como Jalisco y Michoacán, en fiestas patronales y reuniones familiares, como un ejemplo de cómo la cocina tradicional transforma ingredientes sencillos en auténticos festines.

Información nutricional

Cada ración de frijoles puercos contiene aproximadamente 420 kcal, 22 g de proteínas, 25 g de grasas totales (9 g de grasas saturadas), 85 mg de colesterol, 35 g de carbohidratos, 2 g de azúcares y 800 mg de sodio. (*)

Alto en grasas saturadas y sodio

(*) Los valores estimados pueden variar según los ingredientes y porciones.

¿Cómo preparar frijoles puercos?

Primero debes cocinar los frijoles desde cero para lograr una textura cremosa y luego integrar la manteca, el chorizo y la carne de cerdo (espaldilla o costilla), reposando luego para que se impregnen de los sabores ahumados y especiados.

Preparación: 30 minutos
Cocción: 1 hora 30 minutos
Raciones: 6 personas

Ingredientes

  • 500 g de frijoles bayos o pintos
  • 200 g de carne de cerdo
  • 150 g de chorizo desmenuzado
  • 100 g de chicharrón de cerdo
  • 3 dientes de ajo machacados
  • 3 cucharadas de manteca
  • 2 hojas de laurel
  • 1 cebolla blanca picada
  • 1 rama de epazote fresco
  • 1 cucharadita de comino
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1 taza de queso fresco
  • 1 chile jalapeño en vinagre
  • Sal

Instrucciones

  1. En una olla grande, hervir los frijoles remojados con suficiente agua, la mitad de la cebolla, 1 diente de ajo y las hojas de laurel. Cocinar a fuego medio durante 1 hora o hasta que estén tiernos. Reservar 2 tazas del caldo de cocción.

Una olla de frijoles bayos hirviendo con cebolla, ajo y hojas de laurel.

  1. En un sartén, calentar 1 cucharada de manteca y sellar la carne de cerdo hasta que esté dorada. Retirar y reservar. En la misma sartén, agregar el chorizo desmenuzado y cocinar hasta que suelte su grasa.

Manteca de cerdo calentándose en un sartén para sellar la carne y el chorizo.

  1. Incorporar la cebolla restante y el ajo machacado. Sofreír hasta que la cebolla esté transparente. Agregar la mezcla de chorizo y cebolla a la olla de frijoles. Añadir la carne dorada, el comino, el orégano y el epazote. Cocinar a fuego lento por 20 minutos.

Trozos de chicharrón de cerdo crujientes listos para ser incorporados al guiso final.

  1. Machacar ligeramente algunos frijoles con un aplastador para dar cremosidad. Si es necesario, añadir el caldo reservado. Justo antes de servir, mezclar el chicharrón para que mantenga su textura. Decorar con queso fresco y jalapeño en vinagre. Acompañar con tortillas de maíz calientes.

Consejos mexicanos expertos

  • Para evitar que se ablande demasiado, el chicharrón debe mezclarse justo antes de servir, manteniendo así su contraste crocante.
  • El uso de epazote fresco no solo aporta el aroma tradicional, sino que técnicamente ayuda a reducir los gases provocados por las legumbres.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Qué tipo de frijol es mejor usar?

Se recomiendan los frijoles bayos o pintos por su suavidad y sabor.

¿Se puede usar cerveza en la receta?

Sí; en algunas regiones se añade cerveza oscura para profundizar el sabor, una técnica de origen decimonónico.

¿Cómo se deben servir?

Tradicionalmente se acompañan con tortillas de maíz calientes y se decoran con queso fresco y chiles jalapeños en vinagre.

¿Se pueden preparar con antelación?

Sí, dejar reposar el guiso permite que los sabores se asienten, aunque el chicharrón siempre debe añadirse al momento de servir.

Historia y origen de los frijoles puercos

Los frijoles puercos surgieron en el centro de México durante la época colonial, como una forma de aprovechar los cortes menos nobles del cerdo y combinarlos con frijoles, que eran base de la dieta indígena. Su nombre proviene de la palabra «puerco» (cerdo) y su preparación refleja la fusión de técnicas prehispánicas (como el uso del epazote) con ingredientes europeos (chorizo, manteca).

¿Sabías qué?

En algunas regiones de México, se agrega cerveza oscura al guiso para profundizar el sabor, una técnica heredada de los cocineros de las haciendas del siglo XIX. Además, el epazote no solo aporta aroma, sino que también ayuda a reducir los gases provocados por los frijoles.

¿Cómo adaptar esta receta a una versión vegana o vegetariana?

¿Cómo adaptar esta receta a una versión sin gluten?

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Autor

Creador de contenido especializado en gastronomía. Autor de "Cocina y Coctelería con Cerveza", "Comidas Chilenas Tradicionales" y "100 Recetas de Panes del Mundo".

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