
El chow mein es un plato icónico de la cocina china que combina fideos salteados con una variedad de verduras y proteínas, creando una mezcla de sabores salados y un toque de dulzura fácilmente adaptable a tus gustos personales.
¿Cómo preparar chow mein chino?
Preparar chow mein es fácil y rápido; solo debes cocinar los fideos y saltearlos con una mezcla de verduras frescas y una opción de proteína, todo ello sazonado con una salsa sabrosa.
Receta de chow mein tradicional
Preparación: 15 minutos
Cocción: 15 minutos
Raciones: 4 personas
Ingredientes
- 200 g de fideos chinos de huevo
- 200 g de carne de res o pollo
- 3 cucharadas de salsa de soja
- 2 cucharadas de aceite de sésamo
- 2 dientes de ajo picados
- 2 cucharadas de jengibre rallado
- 2 cucharadas de salsa de ostras
- 2 cucharadas de agua
- 1 zanahoria en tiras
- 1 pimiento rojo en tiras
- 1 taza de brotes de bambú en tiras
- 1 taza de champiñones en láminas
- 1 cucharada de azúcar
- 1 cucharada de maicena
- Cebollín picado
- Sal fina
- Pimienta al gusto
Instrucciones
- Cocina los fideos chow mein según las instrucciones del paquete, escúrrelos y reserva, calienta 1 cucharada de aceite de sésamo en un wok o sartén grande a fuego alto y añade la carne de tu elección, salteándola hasta que esté cocida y dorada. Retira y reserva.
- En el mismo wok, añade el resto del aceite de sésamo, agrega el ajo picado, el jengibre rallado y saltea hasta que estén fragantes, incorpora la zanahoria, el pimiento, los brotes de bambú, los champiñones y cocina a fuego alto hasta que las verduras estén tiernas-crujientes.
- En un tazón pequeño, combina la salsa de soja, la salsa de ostras (si la usas), el azúcar y la maicena disuelta en dos cucharadas de agua. Regresa la carne al wok con los fideos cocidos, mezcla bien y vierte la mezcla líquida, revuelve hasta integrar y cocina durante 2 a 3 minutos hasta que la salsa espese y todo esté bien integrado. Ajusta sazón salpimentando al gusto y decora con cebollín picado antes de servir.
Consejos adicionales para un chow mein perfecto
- No sobrecocines los fideos. Escúrrelos rápidamente y pásalos por agua fría para detener la cocción, así conservarán una textura firme al saltearlos.
- Para lograr ese sabor ahumado característico (wok hei), cocina todos los ingredientes a fuego alto y en tandas si es necesario, para evitar que se cuezan en lugar de dorarse.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar otro tipo de fideos?
Sí, puedes sustituirlos por fideos ramen, espaguetis delgados o incluso tallarines de arroz, aunque cambiará un poco la textura.
¿Qué proteína usar para que sea vegetariano?
Puedes usar tofu firme cortado en cubos y dorado previamente, o simplemente añadir más verduras como brócoli, repollo y zapallito italiano.
¿Se puede hacer sin salsa de ostras?
Sí, puedes omitirla o reemplazarla por más salsa de soja y una pizca de azúcar morena para equilibrar los sabores.
¿Cómo evitar que los fideos se peguen?
Agrega una cucharadita de aceite de sésamo o vegetal a los fideos cocidos antes de integrarlos al wok. Revuelve constantemente durante el salteado.
¿Cuánto tiempo dura en el refrigerador?
Se conserva bien por hasta 3 días en un recipiente hermético. Al recalentarlo, hazlo en sartén con una cucharadita de agua para rehidratar los fideos.
¿Se puede preparar una versión sin gluten?
Sí, sustituye los fideos de trigo por fideos de arroz o de arroz integral, y reemplaza la salsa de soja y la salsa de ostras por sus versiones sin gluten (tamari y salsa de ostras certificada), sin que el sabor se vea afectado.
Historia y origen del chow mein
El chow mein es un plato tradicional chino que se originó en la región de Guangdong, cuyo nombre significa literalmente «fideos salteados» y es popular tanto en la cocina callejera de Asia como en restaurantes de todo el mundo.
Información nutricional
Cada ración de chow mein contiene aproximadamente 400 kcal, 15 g de proteínas, 12 g de grasas (2 g de grasas saturadas), 35 mg de colesterol, 55 g de carbohidratos, 8 g de azúcares y 800 mg de sodio.

Variantes del chow mein
En los Estados Unidos, a menudo se encuentra en el menú de los restaurantes chinos con ingredientes adicionales como brotes de soja y huevo, mientras que en Asia, las recetas pueden variar en sabor y método de preparación según la región. Es habitual servir el chow mein junto al chow fan (arroz frito chino) o acompañado de pollo a la naranja, otro clásico de la cocina chino-americana.


