4.5/5 (2 Reseña)

Receta de caldo de pollo casero: ¡Una deliciosa base para tus platos favoritos!

El caldo de pollo casero es una preparación base en la cocina que agrega un delicioso sabor y aroma a una amplia variedad de platos, desde sopas hasta guisos, elevando el sabor de tus recetas.

Información nutricional

Cada ración contiene aproximadamente 25 kcal, 3 g de carbohidratos (1 g de azúcares), 0.5 g de grasas, 2 g de proteínas, 0 g de fibra, 5 mg de colesterol y 150 mg de sodio.

Libre de sellos nutricionales

¿Cómo preparar caldo de pollo?

Para esta receta solo necesitarás algunos ingredientes básicos y un poco de paciencia para dejar que los sabores se desarrollen durante la cocción lenta.

Preparación: 15 minutos
Cocción: 3 horas
Raciones: 8 personas

Ingredientes

  • 500 g de carcasas de pollo
  • 2 zanahorias
  • 2 tallos de apio
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 1 ramita de perejil fresco
  • 1 hoja de laurel
  • 5 granos de pimienta negra
  • Sal fina
  • Agua purificada

Instrucciones

  1. En una olla grande, coloca el pollo, las zanahorias, el apio, la cebolla, el ajo, el perejil, la hoja de laurel y los granos de pimienta; agrega suficiente agua para cubrir todos los ingredientes, asegurándote de que el pollo esté completamente sumergido.

Carcasas de pollo

  1. Lleva el caldo a ebullición a fuego alto, luego reduce el fuego a bajo para que el caldo hierva a fuego lento y mantén por 3 horas, revolviendo ocasionalmente y espumando la superficie para eliminar cualquier impureza.

Apio

  1. Retira el pollo y los vegetales con una espumadera y cuela el caldo en un colador fino o un paño de cocina limpio para quitar los sólidos. Sazona con sal al gusto y deja que se enfríe antes de almacenarlo en recipientes herméticos en el refrigerador o congelador.

Consejos caseros tradicionales

  • Antes de hervirlos, coloca las carcasas de pollo, la cebolla (con piel), las zanahorias y el apio en una bandeja para horno; ásalos a 200°C por 20 minutos hasta que doren y así intensificar los sabores y añadir un color ámbar profundo al caldo.
  • Con este caldo como base salen muy bien la sopa de lentejas con tocino y la crema de malanga casera, dos preparaciones que ganan cuerpo cuando se hacen con caldo propio en lugar de agua. Con carne de res se prepara un caldo de res con verduras y elote igual de reconfortante.

Preguntas frecuentes (FAQ)

1. ¿Qué partes del pollo son mejores para hacer un buen caldo?

Las carcasas, espinazos, alas y cuellos son ideales para un caldo sabroso, ya que contienen colágeno, cartílagos y huesos que liberan nutrientes durante la cocción lenta. Puedes añadir también muslos o alitas si deseas más cuerpo o sabor.

2. ¿Cuánto tiempo puedo conservarlo en el refrigerador o congelador?

Puede conservarse en el refrigerador por hasta 4 días en un recipiente hermético. Si deseas, congélalo en porciones individuales por hasta 3 meses sin perder sabor. Puedes usar moldes para cubos de hielo si deseas dosificarlo fácilmente para recetas.

3. ¿Por qué es necesario espumar el caldo durante la cocción?

Espumar el caldo mejora la claridad y pureza del resultado final. Esta espuma está compuesta principalmente de proteínas coaguladas y restos de sangre.

4. ¿Cuánto tiempo debe hervir el caldo?

Unas 3 horas a fuego lento, después del primer hervor a fuego alto. Ese tiempo largo y suave es el que extrae el colágeno de las carcasas sin enturbiar el líquido.

5. ¿Por qué se cuela con un paño o colador fino?

El colado fino retira los restos de verdura y las partículas que quedan en suspensión, y deja un caldo limpio que sirve de base para sopas y guisos. Con un colador grueso el resultado queda turbio.

Origen del caldo de pollo casero

La historia del caldo de pollo se confunde con los orígenes mismos de la cocina humana y la domesticación de los utensilios de alfarería durante el Neolítico, periodos en los cuales la cocción en agua emergió como el método primordial para ablandar los alimentos duros y hacer digeribles los huesos y carnes fibrosas. Pero más allá de su innegable valor culinario, el caldo de pollo consolidó un estatus casi místico como el reconstituyente físico por excelencia, asociado de forma directa al cuidado de los enfermos, las largas jornadas de invierno y la calidez protectora del hogar.

¿Sabías qué?

El caldo de pollo casero se ha utilizado tradicionalmente como remedio casero para resfriados y gripes, ya que ayuda a aliviar la congestión nasal y la inflamación de la garganta.

¿Cómo adaptar esta receta a una versión vegana o vegetariana?

¿Cómo adaptar esta receta a una versión sin gluten?

¿Cómo adaptar esta receta a una versión keto (cetogénica)?

4.5/5 (2 Reseña)
Autor

Creador de contenido especializado en gastronomía. Autor de "Cocina y Coctelería con Cerveza", "Comidas Chilenas Tradicionales" y "100 Recetas de Panes del Mundo".

Escribe un Comentario