El caldo de costilla colombiano es conocido por ser un desayuno revitalizante, ideal para comenzar el día con energía o para recuperarse después de una larga noche de fiesta y reconfortar el cuerpo y el alma.
La crema de auyama es un plato clásico en muchas mesas colombianas, especialmente en épocas de frío, gracias a su suave textura y su sabor ligeramente, pero ideal para disfrutar en cualquier momento del año.
El ajiaco chileno es una de las sopas más tradicionales de la cocina chilena, perfecta para esos días fríos o como receta de «recuperación» tras un asado familiar, elaborado a partir de los restos de asado del día anterior.