
El ajiaco chileno es una de las sopas más tradicionales de la cocina chilena, perfecta para esos días fríos o como receta de «recuperación» tras un asado familiar, elaborado a partir de los restos de la carne del día anterior.
Información nutricional
Cada ración de ajiaco chileno contiene aproximadamente 300 kcal, 25 g de carbohidratos, 15 g de grasas (5 g de grasas saturadas), 15 g de proteínas, 3 g de fibra, 5 g de azúcares, 40 mg de colesterol y 800 mg de sodio.

¿Cómo preparar ajiaco chileno?
El ajiaco chileno se prepara con carne de vacuno, papas, cebolla y zanahorias, cocidos a fuego lento en un caldo sabroso, generalmente con ingredientes recalentados, fácil y rápido de hacer y una excelente forma de aprovechar la carne sobrante del asado.
Preparación: 30 minutos
Cocción: 45 minutos
Raciones: 6 personas
Ingredientes
- 500 g de carne de res
- 6 papas medianas
- 2 cebollas grandes
- 2 zanahorias
- 1 litro de caldo de res
- 1 litro de agua
- 2 cucharadas de aceite
- 1 pimentón rojo
- 1 cucharadita de ají de color
- Cilantro o perejil fresco
- Merkén
- Orégano seco
- Comino
- Sal fina
- Pimienta negra
Instrucciones
- En una olla grande, calienta el aceite a fuego medio y añade la carne picada, cocinándola hasta que esté dorada, ajustando el tiempo, ya sea que uses restos de asado o carne fresca.

- Incorpora la cebolla en pluma, zanahoria en rodajas y pimentón en tiras, cocinando a fuego medio durante otros 5 minutos, removiendo constantemente; luego agrega las papas en rebanadas y el ají de color.

- Añade una pizca de merkén y sazona con sal, pimienta, orégano y comino al gusto, mezclando todo muy bien. Vierte el caldo de res, el agua y opcionalmente, una tableta de caldo concentrado, revuelve y deja hervir.

- Reduce el fuego y cocina suavemente durante 20 minutos o hasta que las papas estén suaves. Sirve el ajiaco caliente y coronado con cilantro o perejil fresco. Disfrútalo solo o idealmente, acompañado de una copa de vino tinto chileno.
Consejos caseros tradicionales
- Para intensificar el sabor, puedes dorar la carne antes de agregar las verduras y los líquidos. Si usas restos de asado, ajusta el tiempo de cocción para no resecar la carne.
- El merkén es opcional, pero aporta un toque ahumado y picante muy característico que realza el plato. Puedes añadir otras verduras como choclo desgranado o porotos verdes.
- Si te interesa la cocina chilena de aprovechamiento, los porotos con riendas tradicionales y el chupe de mariscos chileno son dos platos de olla que siguen la misma idea. Para acompañar este ajiaco con un pan sureño, hornea un pan con chicharrones del sur de Chile.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Puedo usar otro tipo de carne?
Sí, puedes usar pollo, cerdo o incluso carne de cordero, ajustando el tiempo de cocción según el tipo de carne.
2. ¿El ajiaco es siempre picante?
No necesariamente; la cantidad de ají de color y merkén puede ajustarse al gusto, incluso omitiéndolos para una versión suave.
3. ¿Se puede congelar el ajiaco?
Sí, guárdalo en recipientes herméticos y congélalo. Recalienta a fuego lento para mantener la textura y el sabor.
4. ¿Con qué acompañar el ajiaco chileno?
Tradicionalmente, se sirve solo o acompañado de pan fresco, una ensalada ligera o una copa de vino tinto chileno.
5. ¿Cuánto tiempo dura en el refrigerador?
Puede conservarse refrigerado hasta 3 días en un recipiente cerrado. Siempre recalienta bien antes de consumir.
Origen del ajiaco
El ajiaco tiene sus raíces en la cocina latinoamericana, con versiones propias en países como Colombia, Cuba y México, adaptándose en cada lugar a los ingredientes locales, y que en Chile se ha convertido en un plato típico, especialmente consumido el «día después» de las Fiestas Patrias o fiestas familiares.
¿Sabías qué?
La palabra «ajiaco» tiene un origen prehispánico y se utilizaba para describir sopas o guisos que contenían ají, derivado de la palabra taína «haxi», utilizada para referirse a aquellos alimentos que contienen capsaicina (picantes).


