
El ají de gallina es un plato emblemático de la gastronomía peruana, reconocido por su sabor cremoso y picante que combina perfectamente ingredientes locales con influencias europeas.
Contenido
Información nutricional
Cada ración de ají de gallina contiene aproximadamente 450 kcal, 25 g de proteínas, 30 g de carbohidratos, 25 g de grasas, 5 g de fibra, 10 g de azúcares, 120 mg de colesterol y 800 mg de sodio. (*)

(*) Los valores estimados pueden variar según los ingredientes y porciones.
¿Cómo preparar ají de gallina?
El ají de gallina es una preparación que combina tiernos trozos de gallina con una salsa cremosa a base de ají amarillo y otros ingredientes aromáticos que se sirve acompañado de arroz blanco y papas sancochadas.
Preparación: 30 minutos
Cocción: 60 minutos
Raciones: 4 personas
Ingredientes
- 500 g de pechuga de pollo
- 100 g de galletas de soda
- 100 g de nueces molidas
- 4 ajíes amarillos frescos
- 3 dientes de ajo picados
- 2 cucharadas de aceite
- 2 huevos duros
- 1 cebolla grande picada
- 1 taza de caldo de pollo
- 1 taza de leche evaporada
- ½ taza de queso fresco
- 1 cucharadita de cúrcuma
- 1 cucharadita de comino
- Aceitunas negras
- Sal fina
- Pimienta negra
Instrucciones
- Cocinar las pechugas en agua con sal hasta que estén tiernas, retirar, dejar enfriar y deshilachar. En una sartén grande, calentar el aceite y dorar la cebolla y el ajo hasta que estén dorados, añadir los ajíes amarillos limpios, sin venas ni pepas, cortados en trozos grandes y cocinar por unos minutos.

- Agregar las galletas remojadas y escurridas, las nueces molidas, la cúrcuma y el comino. Cocinar por unos minutos más, incorporar el caldo de pollo y cocinar a fuego medio hasta que la salsa espese. Agregar la leche evaporada, el queso fresco rallado y mezclar bien hasta que todos los ingredientes estén integrados y la salsa tenga una consistencia cremosa.

- Añadir la gallina deshilachada y cocinar a fuego bajo durante 10 minutos más, revolviendo ocasionalmente. Rectificar la sazón con sal y pimienta. Servir el ají de gallina caliente acompañado de arroz blanco y papas sancochadas. Decorar con rodajas de huevo duro y aceitunas negras.
Consejos caseros peruanos
- Al deshilachar las pechugas, busca trozos medianos y largos. Si el pollo está muy picado, se perderá en la salsa; la idea es que se sienta la fibra de la carne en cada bocado.
- Para una salsa más fina, licúa el ají amarillo con un poco del caldo de cocción antes de incorporarlo al sofrito. Esto asegura que el color sea uniforme y la textura sea «seda».
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Se puede adaptar el ají de gallina a una versión más ligera?
Puedes usar leche evaporada baja en grasa, sustituir las galletas por pan integral y reducir la cantidad de nueces y queso fresco.
¿Puedo preparar ají de gallina en air fryer?
Puedes cocinar las pechugas de pollo en ella; simplemente adereza con sal, pimienta y un chorrito de aceite, cocinándolas a 180 °C durante 15 a 20 minutos.

¿Cuál es la diferencia técnica entre usar gallina o pollo?
Tradicionalmente se usaba gallina de corral porque su carne es más dura y requiere una cocción larga, lo que genera un caldo mucho más sabroso y concentrado.
¿Qué hacer si la salsa se corta o se separa la grasa?
Si la salsa se ve granulada o aceitosa, puedes rescatarla licuando una pequeña parte de la salsa con un chorrito adicional de leche fría y reincorporándola a la olla a fuego muy bajo.
¿Se pueden utilizar pecanas en lugar de nueces?
Sí, técnicamente en muchas regiones de Perú se prefieren las pecanas porque aportan un sabor ligeramente más dulce y una textura menos terrosa que las nueces de Castilla, lo cual armoniza muy bien con el picor del ají.
Historia y origen del ají de gallina
El ají de gallina tiene sus raíces en la cocina peruana colonial, influenciada por la fusión de ingredientes locales e importados durante la colonia española, quienes originalmente utilizaban almendras y azúcar en lugar de nueces y ají amarillo.
¿Sabías qué?
En la gastronomía peruana, el ají de gallina es frecuentemente servido durante festividades importantes y es considerado un plato reconfortante ideal para compartir en familia o con amigos.


