El cheesecake, o tarta de queso, es uno de los postres más aclamados y replicados de la repostería internacional, ocupando un lugar de honor en vitrinas de cafeterías, cartas de restaurantes y celebraciones hogareñas en todo el mundo.
Servido completamente frío, se corona de manera habitual con mermelada de frambuesa, frutilla o frutos del bosque para contrastar la suntuosidad del lácteo.

El cheesecake es un postre clásico y delicioso que cautiva a amantes de la repostería en todo el mundo con su cremosa textura y su suave sabor a queso.
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Información nutricional
Cada porción de cheesecake contiene aproximadamente 350 kcal, 30 g de carbohidratos (20 g de azúcares), 20 g de grasas (12 g saturadas), 6 g de proteínas, 1 g de fibra, 80 mg de colesterol y 250 mg de sodio.
¿Cómo preparar cheesecake?
El cheesecake combina una base de galletas trituradas con un relleno de queso crema tipo Philadelphia, crema de leche y yogurt griego, horneado hasta obtener su característica textura suave y cremosa.
Preparación: 20 minutos
Cocción: 50 minutos
Raciones: 8 porciones
Ingredientes
- 200 g de galletas Digestive
- 600 g de queso crema
- 200 ml de yogurt griego
- 200 g de azúcar
- 100 g de mantequilla
- 3 huevos
- 1 cucharadita de vainilla
- Ralladura de 1 limón
Instrucciones
- Precalienta el horno a 160°C y engrasa un molde desmontable de unos 20 centímetros de diámetro y forra la base con papel de horno. Tritura finamente las galletas digestive, integra la mantequilla derretida, vierte la mezcla en un molde redondo y presiona con el dorso de una cuchara para formar la base. Hornea durante 10 minutos y luego deja enfriar.

- En un bol grande, bate el queso crema con el azúcar hasta que esté suave y cremoso, agrega los huevos, uno a uno, integrando bien después de cada adición, incorpora la esencia de vainilla y la ralladura de limón, agrega la crema agria y mezcla hasta que todos los ingredientes estén bien combinados.

- Vierte la mezcla de queso sobre la base de galleta, alisa la superficie con una espátula de silicona y hornea el cheesecake en el horno precalentado durante 50 minutos o hasta que los bordes estén dorados y el centro esté ligeramente firme pero aún suave.

- Apaga el horno y deja enfriar el cheesecake dentro con la puerta entreabierta durante 60 minutos y a continuación, refrigera durante al menos 4 horas o idealmente, toda la noche antes de servir.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Por qué se agrieta durante la cocción?
Principalmente, si se hornea a temperatura muy alta o si se enfría bruscamente. Hornea a baja temperatura, deja enfriar dentro del horno con la puerta entreabierta y considera usar baño maría.
2. ¿Qué otro tipo de galletas puedo usar?
Puedes sustituir las galletas Digestive por galletas de vainilla genéricas, Oreos sin crema, graham crackers o incluso galletas de mantequilla.
3. ¿Es necesario refrigerarlo antes de servir?
El cheesecake necesita enfriarse en el refrigerador al menos 4 horas (idealmente toda la noche) para que termine de asentarse y adquiera su textura característica.
Historia y origen del cheesecake
El origen del cheesecake se remonta a la antigua Grecia, donde ya en la época de los Juegos Olímpicos de la antigüedad se servía a los atletas una versión temprana hecha con queso fresco, miel y harina de trigo.
¿Sabías qué?
El cheesecake es uno de los postres más versátiles que existen, ya que se puede personalizar con una variedad infinita de ingredientes y sabores, desde frutas frescas hasta chocolates y frutos secos.



