
Las croquetas de jamón serrano son un clásico de la cocina española, conocidas por su interior cremoso y su crujiente exterior, perfectas como aperitivo o acompañamiento en cualquier comida.
Contenido
- 1 ¿Cómo preparar croquetas de jamón?
- 2 Receta de croquetas de jamón españolas
- 3 ¿Se puede sustituir el jamón?
- 4 ¿Por qué mi bechamel queda grumosa?
- 5 ¿Se pueden congelar las croquetas antes de freírlas?
- 6 ¿Cómo hacer que las croquetas queden más crujientes?
- 7 Información nutricional
- 8 Origen de las croquetas
- 9 ¿Sabías qué?
¿Cómo preparar croquetas de jamón?
Aprende a preparar unas irresistibles croquetas de jamón serrano a partir de una bechamel suave y un rebozado perfecto que encantará a todo el mundo.
Receta de croquetas de jamón españolas
Preparación: 30 minutos
Cocción: 15 minutos
Raciones: 4 personas
Ingredientes
- 150 g de jamón serrano
- 50 g de mantequilla
- 50 g de harina de trigo
- 500 ml de leche
- 2 huevos
- 1 cebolla pequeña
- Nuez moscada
- Pan rallado
- Aceite de oliva
- Sal fina
- Pimienta negra
Instrucciones
- En una sartén grande, derrite la mantequilla a fuego medio y añade la cebolla picada, sofríe hasta que esté transparente, agrega la harina y cocina durante unos 2 minutos, removiendo constantemente, hasta que se forme una pasta suave y ligeramente dorada (roux).

- Añade la leche caliente poco a poco, removiendo constantemente para evitar grumos y cocina a fuego medio hasta que la mezcla espese y obtengas una bechamel suave.

- Añade el jamón serrano bien picado, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada al gusto, mezcla todo muy bien y cocina durante 2 a 3 minutos más. Retira del fuego y deja enfriar la mezcla completamente.

- Bate los huevos en un bol y coloca el pan rallado en otro bol. Toma porciones con las manos y forma croquetas de tamaño uniforme y pasa cada croqueta primero por el huevo batido y luego por el pan rallado, asegurándote de que queden bien cubiertas.

- En una sartén grande, calienta suficiente aceite de oliva a fuego medio-alto para freír las croquetas en pequeñas tandas hasta que estén doradas y crujientes por todos lados, aproximadamente 2 a 3 minutos cada vez. Retira con una espumadera y resérvalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
¿Se puede sustituir el jamón?
Puedes usar jamón cocido o incluso tocino ahumado si prefieres un sabor más intenso. También funciona bien con pollo desmenuzado o champiñones salteados.
¿Por qué mi bechamel queda grumosa?
Esto suele pasar si la harina no se cocina bien con la mantequilla antes de añadir la leche, o si la leche está fría. Si es necesario la mezcla por un colador fino antes de añadir el jamón.
¿Se pueden congelar las croquetas antes de freírlas?
Es la mejor forma de conservarlas. Una vez formadas y empanizadas, colócalas en una bandeja sin que se toquen y congélalas. Guárdalas en una bolsa hermética hasta por 1 mes. Puedes freírlas directamente sin descongelar.
¿Cómo hacer que las croquetas queden más crujientes?
Para un rebozado extra crujiente, usa pan rallado fino y dobla el empanizado, es decir, primero por huevo, luego por pan, otra vez por huevo y finalmente por pan otra vez.
Información nutricional
Cada ración de croquetas de jamón contiene aproximadamente 300 kcal, 15 g de proteínas, 20 g de carbohidratos, 18 g de grasas, 1 g de fibra, 3 g de azúcares, 50 mg de colesterol y 400 mg de sodio.
Origen de las croquetas
Las croquetas tienen su origen en la cocina francesa, como una forma de aprovechar las sobras de otras preparaciones, convirtiéndolas en un bocado delicioso y sofisticado.
¿Sabías qué?
El nombre «croqueta» proviene del francés «croquer», que significa «crujir». Este nombre refleja perfectamente la textura exterior de las croquetas, que es crujiente y dorada.



