
La salsa bechamel, también conocida como salsa blanca, es un clásico de la cocina que destaca por su versatilidad y su capacidad para enriquecer una gran variedad de platos, desde pastas y lasañas hasta gratinados y croquetas.
¿Cómo preparar salsa bechamel?
Con una textura suave y cremosa, esta salsa es un complemento perfecto para tus recetas favoritas, ya que con solo unos pocos ingredientes básicos, puedes crear una salsa deliciosa y cremosa en cuestión de minutos.
Receta de salsa bechamel o blanca
Preparación: 5 minutos
Cocción: 15 minutos
Raciones: 4 personas
Ingredientes
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2 cucharadas de harina de trigo
- 2 tazas de leche
- ¼ cucharadita de nuez moscada
- Sal fina
- Pimienta blanca
Instrucciones
- En una cacerola mediana a fuego medio, derrite la mantequilla cuidando que no se queme; añade la harina y mezcla bien con un batidor de varillas para formar un roux, una mezcla suave y homogénea.
- Cocina la mezcla durante aproximadamente 2 minutos, revolviendo constantemente para evitar que se pegue o se formen grumos; incorpora la leche gradualmente mientras sigues batiendo para que la mezcla se mantenga homogénea y sin grumos.
- Añadir la nuez moscada, salpimentar al gusto y seguir revolviendo hasta que la salsa espese, unos 5 a 7 minutos más y tenga la consistencia deseada; retirar del fuego y servir inmediatamente o utilizar como base para otros platos.
Consejos caseros tradicionales
- Opcionalmente, puedes infusionar la leche con una hoja de laurel, una pizca de nuez moscada o una cebolla con clavos de olor antes para un sabor más profundo.
- Si no vas a usarla inmediatamente, ponle encima unos trocitos de mantequilla para que se derritan y formen una capa protectora que evite la formación de “nata” al enfriarse.
- Dentro de las salsas madre de la cocina francesa, la salsa holandesa casera original resuelve el lado emulsionado y la salsa madera para carnes el de las reducciones con vino. Es la salsa que cubre cada capa de la lasaña de carne con boloñesa.
¿Qué hago si la salsa queda grumosa?
Puedes batirla enérgicamente con un batidor de mano o usar una batidora de inmersión. También puedes colarla con un tamiz fino para lograr una textura suave.
¿Cómo espesarla si queda muy líquida?
Puedes cocinarla unos minutos más revolviendo constantemente o añadir una mezcla de una cucharadita extra de harina disuelta en un poco de leche fría y seguir batiendo a fuego medio.
¿Puedo hacerla sin mantequilla o sin leche?
Puedes sustituir la mantequilla por aceite de oliva o margarina, y usar bebidas vegetales como leche de avena o soya sin azúcar para una versión vegana.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Qué es el roux y cómo se hace?
Es la mezcla de mantequilla derretida con harina que se cocina unos 2 minutos revolviendo sin parar, antes de agregar la leche. Es la base que espesa la salsa.
2. ¿Cómo se evitan los grumos?
La leche se incorpora de a poco y siempre batiendo con varillas sobre el roux ya cocido. Volcada de golpe se forman grumos que después cuesta deshacer.
3. ¿Cuánto tarda en espesar?
Entre 5 y 7 minutos a fuego medio después de incorporar toda la leche, removiendo de forma constante. El punto depende del uso que se le vaya a dar.
4. ¿Qué aporta la nuez moscada?
Es el aroma clásico de la bechamel y basta un cuarto de cucharadita. Se agrega junto con la sal y la pimienta blanca al final de la cocción.
5. ¿Por qué se usa pimienta blanca y no negra?
Para no dejar puntos oscuros en una salsa que se busca completamente blanca. El sabor es equivalente.
Origen e historia de la salsa bechamel
La salsa bechamel tiene sus orígenes en Francia y es una de las cinco salsas madre de la cocina francesa clásica, según la categorización del chef Auguste Escoffier. Fue creada en el siglo XVII por Louis de Béchamel, un mayordomo de la corte del rey Luis XIV y desde entonces, se ha convertido en una salsa esencial en la cocina internacional.
Información nutricional
Cada ración de salsa bechamel contiene aproximadamente 115 kcal, 7 g de carbohidratos, 8 g de grasas, 3 g de proteínas, 0 g de fibra, 5 g de azúcares, 25 mg de colesterol y 70 mg de sodio.

¿Sabías qué?
La salsa bechamel fue originalmente desarrollada como una salsa para pescado, pero su sabor suave y cremoso la convirtió rápidamente en una salsa popular para una amplia gama de platos, desde verduras hasta carnes y pastas.


