
La ensalada César es un plato icónico que destaca por su frescura y sabor, por lo que aunque existen diversas versiones, todas ellas se centra en una preparación saludable, ideal para disfrutar sin remordimientos.
Información nutricional
Cada ración de ensalada César con pollo contiene aproximadamente 350 kcal, 14 g de carbohidratos, 22 g de grasas, 25 g de proteínas, 3 g de fibra, 2 g de azúcares, 145 mg de colesterol y 700 mg de sodio.

¿Cómo preparar ensalada César?
Necesitarás preparar una base de lechuga fresca, dorar crutones caseros y asar el pollo, todo coronado con un aderezo cremoso que le da el toque distintivo a esta receta clásica.
Preparación: 20 minutos
Cocción: 10 minutos
Raciones: 2 personas
Ingredientes
- 1 pechuga de pollo
- 1 lechuga romana
- 1 diente de ajo
- 1 filete de anchoa
- 1 cucharadita de mostaza
- 1 cucharada de limón
- 1 yema de huevo
- ½ taza de crutones
- ¼ taza de queso parmesano
- ¼ taza de aceite de oliva
- Sal
- Pimienta
Instrucciones
- Cocina la pechuga de pollo a la parrilla, condimentada con sal y pimienta. Una vez lista, déjala reposar y luego córtala en tiras finas. Lava bien las hojas de lechuga romana y córtalas en trozos grandes. Colócalas en un bol grande para servir. Toma pan del día anterior, córtalo en cubos pequeños y saltéalos en una sartén con un poco de aceite de oliva hasta que estén dorados y crujientes. Reserva.
- En un mortero o procesador de alimentos, machaca el ajo con las anchoas hasta formar una pasta. Agrega la yema de huevo, la mostaza y el jugo de limón, batiendo bien. Lentamente, vierte el aceite de oliva mientras sigues batiendo hasta obtener una mezcla homogénea y espesa. Salpimenta al gusto.
- Añade las tiras de pollo y los crutones sobre la lechuga. Rocía el aderezo encima y mezcla suavemente para cubrir todos los ingredientes. Finalmente, espolvorea queso parmesano rallado sobre la ensalada. Sirve de inmediato la ensalada en platos individuales o en un bol grande para compartir.
Consejos caseros tradicionales
- Asa la pechuga de pollo a fuego medio y déjala reposar antes de cortarla en tiras, así conserva sus jugos y queda más tierna, la misma técnica que conviene aplicar en otras recetas de pollo a la parrilla como el pollo a la brasa peruano.
- Sirve la ensalada apenas mezclada para que la lechuga y los crutones mantengan su textura crujiente, un cuidado similar al que requieren otras ensaladas frescas como la ensalada de coditos puertorriqueña. Para hacer los crutones de esta ensalada puedes usar un pan de masa madre de San Francisco.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Se puede preparar la ensalada César sin anchoas?
Sí, puedes omitir la anchoa o sustituirla por una cucharadita de salsa worcestershire, que aporta un sabor umami similar sin usar pescado.
2. ¿Es seguro usar huevo crudo en el aderezo?
Si te preocupa el huevo crudo, puedes usar yema pasteurizada o sustituir el huevo por mayonesa de buena calidad como base del aderezo, sin perder la textura cremosa.
3. ¿Se puede preparar el aderezo con anticipación?
Sí, el aderezo se conserva refrigerado en un frasco cerrado hasta por 3 días; solo bátelo un poco antes de usarlo porque los ingredientes pueden separarse.
4. ¿Cómo se prepara el aderezo?
Se machacan el ajo y la anchoa hasta formar una pasta y sobre ella se baten la yema, la mostaza y el jugo de limón, incorporando el aceite hasta emulsionar. La textura debe quedar cremosa, no líquida.
5. ¿Cuándo se mezcla la ensalada?
Justo antes de servir, para que la lechuga romana no se ablande ni los crutones se humedezcan. El pollo se agrega ya cortado en tiras y reposado.
Origen de la ensalada César
La ensalada César fue inventada en 1924 por César Cardini, un chef italiano que trabajaba en Tijuana y que según la historia, durante un momento de escasez de ingredientes improvisó con lo que tenía a mano, creando así esta icónica ensalada que rápidamente ganó popularidad, primero en México y luego en todo el mundo.
¿Sabías qué?
La ensalada César fue muy popular en los Estados Unidos durante la Prohibición, ya que muchos estadounidenses cruzaban la frontera a Tijuana para disfrutar de una buena comida acompañada de una bebida alcohólica, algo que no podían hacer en su país.


