
Los buñuelos de acelga son una opción deliciosa y fácil de preparar, crujientes por fuera y suaves por dentro, son una manera divertida de disfrutar las verduras, ideales como aperitivo, acompañamiento o incluso plato principal.
Información nutricional
Cada ración de buñuelos de acelga contiene aproximadamente 150 kcal, 6 g de proteínas, 10 g de grasas totales, 2 g de grasas saturadas, 12 g de carbohidratos, 2 g de azúcares y 200 mg de sodio.

¿Cómo preparar buñuelos de acelga?
Para preparar estos buñuelos se utiliza una mezcla simple de acelgas picadas, harina y huevo que luego se fríe hasta alcanzar una textura dorada y crujiente.
Preparación: 20 minutos
Cocción: 10 minutos
Raciones: 4 personas
Ingredientes
- 200 g de hojas de acelga
- 150 g de harina de trigo
- 2 huevos
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- Aceite para freír
- Queso rallado
- Sal
- Pimienta
Instrucciones
- Lava las hojas de acelga y retira los tallos. Corta las hojas en trozos pequeños y pica finamente los ajos. Calienta 3 cucharadas de aceite en una sartén a fuego medio y añade el ajo, sofríe durante un par de minutos para darle sabor al aceite, agrega las acelgas y cocina unos 2 minutos hasta que estén tiernas. Retira del fuego y deja enfriar un poco.
- En un bol grande, bate los huevos y añade la sal y la pimienta. Agrega la harina junto con el polvo de hornear y mezcla bien hasta obtener una masa homogénea y sin grumos. Incorpora las acelgas y revuelve hasta que estén bien integradas en la masa. Deja reposar la mezcla unos 5 minutos y opcionalmente agrega un toque extra de queso rallado.
- Calienta una sartén con abundante aceite a fuego medio-alto. Con una cuchara, toma pequeñas porciones de la mezcla y fríelas en el aceite caliente por ambos lados hasta que estén dorados (2 a 3 minutos por cada lado). Reservar en papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y servir los buñuelos de acelga bien calientes para disfrutar de su textura crujiente.
Consejos caseros tradicionales
- Escurre bien las acelgas cocidas antes de incorporarlas a la masa, ya que el exceso de agua puede hacer que los buñuelos absorban demasiado aceite al freír.
- Fríe pocas porciones a la vez para que el aceite no pierda temperatura y los buñuelos queden crujientes en vez de aceitosos.
Si te gusta cocinar con acelga, prueba también el pastel de acelga, o si prefieres explorar otras masas fritas dulces, los buñuelos de calabaza valencianos siguen la misma técnica de fritura con otra verdura de base.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Puedo usar espinaca en lugar de acelga?
Sí, la espinaca funciona como sustituto, aunque su sabor es más suave y su textura más delicada, por lo que conviene escurrirla muy bien antes de mezclarla con la masa.
2. ¿Se pueden hornear en vez de freír?
Sí, puedes hornearlos a 200°C durante 15-20 minutos, volteándolos a la mitad de la cocción, aunque quedarán menos crujientes que fritos.
3. ¿Cuánto tiempo se conservan?
Se mantienen bien en el refrigerador hasta por 2 días en un recipiente hermético; recaliéntalos en sartén u horno para recuperar el crocante.
4. ¿Puedo congelar la masa antes de freír?
Sí, puedes formar los buñuelos y congelarlos crudos en una bandeja; luego pasa a una bolsa hermética y fríelos directamente desde congelados, añadiendo un par de minutos más de cocción.
5. ¿Qué se hace con los tallos de la acelga?
La receta usa solo las hojas, así que los tallos se retiran antes de picarla. Son más fibrosos y sueltan agua durante la fritura, lo que ablanda el buñuelo.
Origen de los buñuelos de acelga
Los buñuelos tienen su origen en la región mediterránea, aunque los buñuelos de acelga son considerados una receta tradicional de la cocina argentina, una planta que crece en abundancia en las regiones templadas del país.
¿Sabías qué?
La acelga es una de las verduras más antiguas cultivadas por el ser humano y se originó en la región mediterránea y en la antigüedad, era apreciada tanto por sus hojas como por sus raíces y se utilizaba para tratar diversas dolencias.


