
La pampushka es un pan ucraniano que se ha convertido en símbolo de la cocina del país. Son panecillos suaves y esponjosos que, recién horneados, se bañan con ajo y perejil, y son el acompañamiento clásico de un plato de borsch.
Información nutricional
Cada ración de pampushkas contiene aproximadamente 250 kcal, 40 g de carbohidratos, 7 g de grasas, 6 g de proteínas, 2 g de fibra, 0 mg de colesterol y 250 mg de sodio.

¿Cómo preparar pampushkas ucranianas?
El proceso empieza la noche anterior con una esponja de levadura que fermenta en frío. Al día siguiente se completa la masa, se forman bolitas que crecen juntas en el molde y, al sacarlas del horno, se pincelan con la mezcla de ajo que les da su sabor característico.
Preparación: 15 minutos
Cocción: 25 minutos
Raciones: 8 personas
Ingredientes
- 400 g de harina de trigo
- 225 ml de agua tibia
- 10 g de levadura seca
- 8 g de sal
- 1 cucharadita de azúcar
- 1 huevo batido
- 20 g de ajo picado
- 2 cucharadas de aceite
- Hojas de perejil picadas al gusto
- 1 pizca de sal para el baño de ajo
Instrucciones
- Disuelve la levadura y el azúcar en el agua tibia y deja reposar unos minutos. Mezcla con la mitad de la harina, tapa con film y guarda la esponja en la nevera durante la noche. Al día siguiente déjala alrededor de 1 hora a temperatura ambiente.

- En un bol grande combina el resto de la harina con la sal, agrega la esponja y amasa hasta lograr una masa suave que no se pegue a las manos. Forma bolas y colócalas en un molde engrasado con algo de espacio entre ellas. Tapa con un paño y deja reposar de 1 a 2 horas, hasta que dupliquen su tamaño.

- Precalienta el horno a 220 °C, barniza las pampushkas con el huevo batido y hornea de 20 a 25 minutos, hasta que estén doradas. Mientras tanto mezcla el ajo picado, el perejil, el aceite y una pizca de sal, y pincela las pampushkas con esta mezcla en cuanto salgan del horno.
Consejos caseros tradicionales
- Pincela el baño de ajo con el pan todavía caliente para que la miga absorba el aroma. Si te gusta este sabor, prueba también la salsa de ajo venezolana, perfecta para mojar pan recién horneado.
- Las pampushkas brillan junto a una sopa caliente. Si no tienes borsch a mano, sírvelas con una sopa de ajo castellana, que comparte el protagonismo del ajo.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Qué harina se recomienda para las pampushkas?
La receta tradicional usa harina de trigo blanca, pero puedes mezclarla con harina integral para una versión más nutritiva, sabiendo que la miga quedará algo más densa.
2. ¿Para qué sirve dejar la esponja en la nevera toda la noche?
La fermentación lenta en frío desarrolla más sabor y da una miga más tierna y aireada que una masa hecha y horneada el mismo día.
3. ¿Puedo hacer pampushkas sin huevo?
Sí. Barnízalas con agua y aceite o con una bebida vegetal antes de hornear. Quedarán algo menos doradas, pero igual de sabrosas.
4. ¿Por qué se bañan con ajo al salir del horno?
El pan caliente absorbe mejor el aceite con ajo y perejil, y el calor suaviza el ajo crudo sin quemarlo, algo que no ocurriría si se horneara con la mezcla.
5. ¿Cómo se conservan las pampushkas?
Guárdalas en un recipiente hermético hasta 2 días a temperatura ambiente o hasta 5 días en la nevera. También se pueden congelar ya horneadas.
Origen de las pampushkas
Las pampushkas forman parte de la tradición panadera de Ucrania, donde se sirven como acompañamiento del borsch en comidas familiares y festivas. Existen versiones horneadas, como esta, y otras fritas, pero el baño de ajo es lo que las distingue de cualquier otro panecillo.
¿Sabías qué?
Las pampushkas se disfrutan tanto calientes como frías, por eso se preparan en cantidad y acompañan sopas, guisos y platos de carne durante varios días.


