El pan de quinua y chía combina harina integral, harina de quinua y semillas de chía en un pan de molde con más fibra y proteína que un pan blanco común.
La ficelle es una variedad delgada y alargada de la baguette francesa, de corteza crujiente y miga suave, perfecta para sándwiches o para acompañar platos principales.
Las pampushkas son panecillos ucranianos suaves y esponjosos que se bañan al salir del horno con una mezcla de ajo, perejil y aceite, ideales para acompañar el borsch.
El pandoro es el pan dulce navideño de Verona, de forma de estrella de ocho puntas y miga amarilla y suave gracias al huevo, la mantequilla y la vainilla.
El pan de cristal es un pan español casi sin miga, con una corteza fina y crujiente, que se logra con una masa muy hidratada trabajada con pliegues y horneada con vapor.
El pan de cuchara sin amasar se prepara con una masa blanda de leche, huevo y aceite que se reparte con una cuchara en el molde, sin amasado y con un solo reposo.
El pan multigrano mezcla harinas de trigo, centeno y salvado con cereales cocidos, hojuelas y semillas tostadas, en una hogaza con mucha fibra y corteza crujiente.
Las tigelle o crescentine son panecillos planos típicos de Módena, hechos con leche y manteca de cerdo y cocidos en tigelliera, ideales con embutidos y quesos.
El pan candeal, sobao o bregao es un pan español de miga blanca, compacta y fina, que se consigue refinando la masa con rodillo antes de formar la hogaza.
Los bagels de Montreal son más pequeños, dulces y densos que los de Nueva York, se escalfan en agua con miel y se hornean cubiertos de sésamo o amapola.