
El pan de cuchara sin amasar es la forma más sencilla de tener pan casero recién horneado. La masa se mezcla en un bol, se reparte a cucharadas en el molde y sale del horno en panecillos suaves, ideales para hamburguesas y sándwiches.
Información nutricional
Cada porción de pan de cuchara contiene aproximadamente 280 kcal, 41 g de carbohidratos, 9 g de grasas, 7 g de proteínas, 2 g de fibra, 55 mg de colesterol y 180 mg de sodio.

¿Cómo preparar pan de cuchara sin amasar?
Esta receta elimina el paso del amasado sin renunciar a una miga esponjosa. Basta con disolver la levadura en la mezcla de leche, huevos, azúcar y aceite, sumar la harina hasta lograr una masa pegajosa y dejar que el reposo haga el trabajo.
Preparación: 15 minutos
Cocción: 20 minutos
Reposo: 35 minutos
Raciones: 10 personas
Ingredientes
- 500 g de harina de trigo
- 300 ml de leche
- 60 g de azúcar
- 50 ml de aceite
- 2 huevos
- 1 sobre de levadura instantánea
- 1 huevo para pintar
- 1 pizca de sal
Instrucciones
- Precalienta el horno a 180 °C. En un recipiente grande mezcla la leche, los huevos, el azúcar, la levadura y el aceite, hasta que la levadura quede bien disuelta.
- Añade poco a poco la harina cernida y la sal, mezclando con una cuchara firme para evitar grumos, hasta que todos los ingredientes estén integrados en una masa blanda y pegajosa.
- Con una cuchara engrasada toma porciones medianas de masa y colócalas en un molde engrasado, dejando espacio entre ellas para que crezcan. Deja reposar 35 minutos para que la masa aumente su volumen.
- Pinta cada porción con huevo batido y hornea unos 20 minutos, hasta que el pan esté dorado y cocido por dentro. Deja enfriar sobre una rejilla antes de servir.
Consejos caseros tradicionales
- Usa la leche tibia, entre 35 y 38 °C, para acelerar la fermentación y lograr panecillos más esponjosos. Así obtienes un pan perfecto para unas hamburguesas caseras hechas de principio a fin en tu cocina.
- Si te sobran panecillos de un día para otro, no los tires. Sirven de base para un budín de pan con leche condensada, una forma clásica de aprovechar el pan.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Se puede sustituir la leche por otro líquido?
Sí. Puedes usar agua tibia, una bebida vegetal o cerveza a temperatura ambiente. Si usas agua, añade 1 cucharada extra de aceite para mantener la jugosidad.
2. ¿Por qué mi pan de cuchara quedó denso?
Suele deberse a leche demasiado caliente que mató la levadura, a un reposo menor de 35 minutos, a un exceso de harina o a una levadura vencida.
3. ¿Se puede hacer esta receta sin huevo?
Sí. Reemplaza los 2 huevos por 2 cucharadas de semillas de chía hidratadas 10 minutos en 6 cucharadas de agua, y pinta con bebida vegetal y un poco de aceite.
4. ¿Por qué conviene engrasar la cuchara?
Una cuchara apenas aceitada suelta la masa con facilidad y forma porciones limpias y uniformes, sin desinflar la masa ni deformar los panecillos.
5. ¿Cómo guardo el pan para que no se seque?
Envuélvelo en papel de cocina apenas húmedo y luego en papel de aluminio. Dura 2 días a temperatura ambiente, una semana en la nevera o 3 meses congelado.
Origen del pan sin amasar
La técnica de pan sin amasar se hizo famosa gracias al panadero neoyorquino Jim Lahey, que demostró que un buen reposo puede reemplazar al amasado. El pan de cuchara aplica esa misma idea a una masa enriquecida, más blanda y fácil de manejar en casa.
¿Sabías qué?
Al hacer el pan en casa controlas cada ingrediente, por lo que esta receta no lleva conservantes ni aditivos y puedes ajustar el azúcar a tu gusto.


