Las patatas revolconas son un puré rústico de patata con ajo, pimentón y aceite de oliva, servido con torreznos o panceta crujiente, típico de Ávila y Salamanca.
El pan keto o cetogénico es un pan bajo en carbohidratos y sin gluten hecho con harina de almendra, huevos y mantequilla, esponjoso gracias a las claras montadas.
Las magras con tomate son lonchas gruesas de jamón con salsa de tomate casera y huevo frito, un plato tradicional de Aragón y Navarra.
La crema catalana es un postre tradicional de Cataluña, una crema de leche, yemas y maicena aromatizada con canela y cítricos y cubierta de azúcar quemada.
La leche de pantera es un cóctel español asociado a la Legión, hecho con ginebra, leche, leche condensada y canela, agitado en coctelera con hielo.
La bica gallega es un bizcocho tradicional de Galicia hecho con nata, mantequilla, huevos y limón, con una costra de azúcar crujiente y miga húmeda.
La porra antequerana es una sopa fría andaluza de Antequera, más espesa que el salmorejo, hecha con tomate, pan, ajo, aceite de oliva y vinagre.
El pan mollete es un pan pequeño, plano y muy tierno originario de Andalucía, ideal para desayunar con aceite de oliva, tomate o jamón.
Las ensaimadas de Mallorca son espirales de masa fina untada con manteca de cerdo, levadas durante la noche, horneadas y cubiertas de azúcar glas.
Los callos a la madrileña son uno de los platos más emblemáticos de Madrid, callos y morro de ternera guisados con chorizo, jamón, pimentón y vino blanco.