
Los tallarines Alfredo son una pasta cubierta con una salsa cremosa de mantequilla, crema de leche y queso rallado. Esta versión casera suma ajo y espinacas frescas, y es la forma en que muchas familias preparan el clásico italiano en casa.
Información nutricional
Cada ración de tallarines Alfredo contiene aproximadamente 920 kcal, 75 g de carbohidratos, 53 g de grasas, 29 g de proteínas, 3 g de fibra, 155 mg de colesterol y 650 mg de sodio.
¿Cómo preparar tallarines Alfredo?
Se cocinan los tallarines al dente y, mientras tanto, se prepara la salsa derritiendo mantequilla con ajo, añadiendo la crema de leche y fundiendo los quesos hasta lograr una crema lisa. Al final se integran las espinacas y la pasta para que se impregne bien.
Preparación: 10 minutos
Cocción: 15 minutos
Raciones: 4 personas
Ingredientes
- 400 g de tallarines frescos o secos
- 200 ml de crema de leche
- 100 g de queso parmesano rallado, más un poco para servir
- 100 g de queso edam u otro queso suave rallado
- 100 g de mantequilla sin sal
- 1 taza de espinacas frescas lavadas y picadas
- 1 cucharadita de ajo picado
- Un chorrito de leche (opcional)
- Sal
- Pimienta
Instrucciones
- Cocina los tallarines en abundante agua con sal según las indicaciones del paquete. Escúrrelos y resérvalos.
- Derrite la mantequilla en una sartén grande a fuego medio. Añade el ajo picado y cocínalo hasta que suelte su aroma, sin que llegue a dorarse.
- Vierte la crema de leche y mezcla bien con la mantequilla y el ajo.
- Añade los quesos rallados poco a poco, removiendo sin parar hasta que se derritan y se forme una salsa cremosa. Si queda muy espesa, aligérala con un chorrito de leche.
- Incorpora las espinacas y cocina hasta que se marchiten ligeramente. Sazona con sal y pimienta.
- Añade los tallarines cocidos a la sartén y mezcla para que se cubran bien con la salsa.
- Sirve en platos individuales y espolvorea un poco más de parmesano por encima.
Consejos caseros tradicionales
- Guarda media taza del agua de cocción de la pasta y úsala para ajustar la salsa, porque su almidón la vuelve más sedosa. Si te gusta la combinación con mariscos, prueba la pasta Alfredo con camarones.
- Mantén el fuego suave cuando añadas los quesos para que no se corten ni formen grumos. Si prefieres una salsa blanca más ligera para otras pastas, prepara una salsa bechamel casera.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Qué pasta es mejor para esta receta?
Los tallarines o fettuccine son los más usados porque su forma plana retiene bien la salsa. También funcionan los espaguetis.
2. ¿Puedo hacerlos sin espinacas?
Sí, las espinacas son opcionales. Sin ellas obtendrás una versión más cercana a la clásica, solo con salsa de queso y crema.
3. ¿Qué hago si la salsa queda muy espesa?
Añade un chorrito de leche o del agua de cocción de la pasta y remueve a fuego suave hasta lograr la textura que buscas.
4. ¿Se puede usar otro queso en lugar del edam?
Sí, cualquier queso suave que funda bien sirve, como el mozzarella o un queso fresco para fundir.
5. ¿Cómo recalentar los tallarines Alfredo?
Caliéntalos en una sartén a fuego bajo con un poco de leche, removiendo para que la salsa recupere su cremosidad.
Origen de los tallarines Alfredo
Los tallarines Alfredo nacen de los fettuccine Alfredo, creados en Roma por el cocinero Alfredo di Lelio a comienzos del siglo XX. Según la historia más difundida, ideó una pasta sencilla con mantequilla y parmesano para su esposa Ines, que estaba embarazada, y más tarde la sirvió en el restaurante que abrió en la ciudad en 1914.
¿Sabías qué?
La receta original italiana no lleva crema de leche, solo mantequilla y parmesano bien emulsionados. La versión con crema se popularizó después en Estados Unidos y desde allí llegó a América Latina.


