El pan de nata sin horno es un pan dulce muy esponjoso de nata, huevos, azúcar y vainilla que se cocina tapado en sartén a fuego bajo, ideal para la merienda.
El pan de anís es un pan dulce de masa con leche, manteca y huevo, aromatizado con semillas y esencia de anís, popular en países como México y Argentina.
El pretzel alemán es un pan en forma de lazo que se hierve en agua con bicarbonato antes de hornearlo, lo que le da su corteza oscura, brillante y salada.
El pan de molde casero se hace con harina de fuerza, leche, mantequilla y un poco de azúcar, y se hornea en molde para lograr rebanadas suaves y parejas.
Los hojaldres panameños son discos de masa con levadura fritos en aceite, dorados y crujientes por fuera y tiernos por dentro, base del desayuno de Panamá.
Los chapaleles son panes de papa y harina de trigo típicos de Chiloé, con manteca y chicharrones, que acompañan el curanto y otros platos del sur de Chile.
El pan dulce guatemalteco son bollos tiernos de masa con leche, huevo, mantequilla y vainilla, cubiertos con azúcar que forma una costra dulce al hornear.
Los catutos o mültrün son panecillos mapuches de trigo mote cocido y molido, que se forman a mano y se fríen u hornean para servirlos con miel o mermelada.
El pan de cruz de Ciudad Real es una hogaza de harina candeal con miga compacta y blanca, corteza dorada y el corte en cruz que le da su nombre.
El sándwich chacarero es un clásico chileno de láminas de carne de vacuno a la plancha con porotos verdes, tomate y ají verde, servido en pan frica o marraqueta.