
Las francesillas madrileñas son panecillos de miga blanda y corteza fina, parientes del llonguet catalán y de los molletes andaluces, que cada vez cuesta más encontrar en las panaderías. Su sabor suave las hace perfectas para bocadillos y sándwiches.
Información nutricional
Cada ración de francesillas madrileñas contiene aproximadamente 290 kcal, 60 g de carbohidratos, 4 g de grasas, 7 g de proteínas, 2 g de fibra, 10 mg de colesterol y 500 mg de sodio.

¿Cómo preparar francesillas madrileñas?
Con solo cinco ingredientes se elabora una masa que se enrolla, se divide en piezas de unos 120 g y leva despacio antes de hornearse con un corte central. El horno muy caliente al principio y luego más moderado da esa corteza fina que no raspa al morder.
Preparación: 150 minutos
Cocción: 25 minutos
Raciones: 6 personas
Ingredientes
- 500 g de harina de trigo
- 280 ml de agua
- 10 g de levadura fresca
- 10 g de mantequilla
- 10 g de sal fina
Instrucciones
- Disuelve la levadura en un poco del agua tibia y espera a que burbujee. Cierne la harina en un bol, abre un hueco y añade la levadura, la sal y la mantequilla. Mezcla e incorpora el resto del agua poco a poco, y amasa unos 10 minutos.
- Deja reposar la masa 30 minutos en un recipiente enharinado y tapado con un paño húmedo. Pásala a la mesa, estírala con el rodillo en forma rectangular y enróllala desde un extremo. Déjala reposar con el pliegue hacia abajo, tapada, unos 15 minutos.
- Corta la masa en porciones de unos 120 g y bolea cada una. Colócalas sobre un paño de algodón enharinado, tápalas con un paño húmedo y deja levar 90 minutos, hasta que doblen su tamaño.
- Precalienta el horno a 250 °C durante al menos 10 minutos. Haz un corte a lo largo del centro de cada pan con un cuchillo afilado, mételos al horno, baja la temperatura a 200 °C y hornea 25 minutos. Deja enfriar sobre una rejilla.
Consejos caseros tradicionales
- Si te gustan los panes de miga tierna para rellenar, compara el resultado con el pan mollete andaluz, que es su pariente más cercano y suele servirse caliente y abierto.
- Para los bocadillos clásicos madrileños de jamón serrano, tortilla o lomo con pimientos, la francesilla es más manejable que la barra de pan española, porque su corteza blanda no se desmigaja.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Con qué se rellenan las francesillas?
Son ideales para bocadillos clásicos como jamón serrano con tomate, tortilla española, lomo con pimientos o queso manchego.
2. ¿Qué diferencia hay entre francesilla y mollete?
La francesilla es más alargada y compacta y se usa sobre todo para bocadillos fríos, mientras que el mollete suele servirse caliente y abierto.
3. ¿Por qué se hornean primero a 250 °C?
El golpe de calor inicial hace que el pan crezca rápido y se abra por el corte. Luego se baja a 200 °C para que se cueza por dentro sin que la corteza se endurezca.
4. ¿Cuánto debe pesar cada francesilla?
Unos 120 g de masa por pieza, lo que con 500 g de harina da alrededor de 6 panecillos.
5. ¿Cómo se conservan frescas por más tiempo?
Envueltas en un paño limpio o en una bolsa hermética aguantan unos 2 días a temperatura ambiente. Si las congelas recién enfriadas duran varias semanas.
Origen de las francesillas madrileñas
La francesilla se popularizó en Madrid a partir del siglo XVIII, cuando panaderos franceses abrieron sus propios obradores para abastecer a una ciudad con escasez de panaderías. De ahí viene su nombre, que recuerda la procedencia de quienes la elaboraban.
¿Sabías qué?
En Madrid la barra de pan alargada y estrecha también se conoce como pistola, otro de los panes urbanos que conviven con la francesilla en las panaderías de la capital.


