El pan de cristal es un pan español casi sin miga, con una corteza fina y crujiente, que se logra con una masa muy hidratada trabajada con pliegues y horneada con vapor.
El pan de cuchara sin amasar se prepara con una masa blanda de leche, huevo y aceite que se reparte con una cuchara en el molde, sin amasado y con un solo reposo.
El pan multigrano mezcla harinas de trigo, centeno y salvado con cereales cocidos, hojuelas y semillas tostadas, en una hogaza con mucha fibra y corteza crujiente.
Las tigelle o crescentine son panecillos planos típicos de Módena, hechos con leche y manteca de cerdo y cocidos en tigelliera, ideales con embutidos y quesos.
El pan candeal, sobao o bregao es un pan español de miga blanca, compacta y fina, que se consigue refinando la masa con rodillo antes de formar la hogaza.
Los bagels de Montreal son más pequeños, dulces y densos que los de Nueva York, se escalfan en agua con miel y se hornean cubiertos de sésamo o amapola.
El casabe es un pan plano y crujiente de yuca rallada, de origen indígena y muy popular en Venezuela, que acompaña platos o sirve de base para bocadillos.
El challah o jalá es el pan trenzado de la tradición judía para el Shabat, una masa con huevo, aceite y miel de miga esponjosa y corteza dorada y brillante.
El shaobing es un pan del norte de China formado por finas capas de masa y pasta de sésamo, cubierto de semillas y horneado hasta quedar crujiente y dorado.
El sándwich de pastrami es un ícono de los delis de Nueva York, con pastrami caliente y jugoso, pan de centeno tostado, mostaza picante y pepinillos.