
El pan francés es un desayuno dulce de rebanadas de pan remojadas en leche, huevo, canela y vainilla que se doran en mantequilla y se sirven con miel o azúcar glas. En México es un clásico de fondas y cafeterías, y en casa se hace en 25 minutos con bolillo o pan de caja.
Información nutricional
Cada ración de pan francés contiene aproximadamente 375 kcal, 51 g de carbohidratos, 14 g de grasas, 11 g de proteínas, 1,5 g de fibra, 160 mg de colesterol y 330 mg de sodio.
¿Cómo preparar pan francés?
Se baten los huevos con la leche y las especias, se remoja el pan unos segundos por cada lado y se dora en una sartén con mantequilla a fuego medio. El secreto es usar pan del día anterior, que absorbe la mezcla sin deshacerse.
Preparación: 10 minutos
Cocción: 15 minutos
Raciones: 4 personas
Ingredientes
- 8 rebanadas de pan de caja grueso o 3 bolillos del día anterior en rebanadas de 2 cm
- 3 huevos
- 250 ml de leche
- 1 cucharada de azúcar
- 1 cucharadita de canela molida
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 40 g de mantequilla para la sartén
- Miel de abeja, miel de maple o azúcar glas para servir
Instrucciones
- En un recipiente amplio y poco profundo, bate los huevos con la leche, el azúcar, la canela, la vainilla y la sal hasta que no queden hebras de clara.
- Calienta una sartén grande o un comal a fuego medio y derrite una cucharada de mantequilla.
- Remoja cada rebanada de pan en la mezcla unos 10 segundos por lado si es pan de caja, o 20 segundos si es bolillo. Debe quedar húmeda pero sin romperse.
- Escurre el exceso y coloca el pan en la sartén. Cocina 2 o 3 minutos por lado, hasta que esté dorado y el centro se sienta firme al presionarlo.
- Repite con el resto del pan, agregando mantequilla en cada tanda y bajando el fuego si se dora demasiado rápido.
- Mantén las rebanadas listas en el horno a 100 °C mientras terminas las demás.
- Sirve caliente con miel, azúcar glas espolvoreada y, si quieres, fruta fresca.
Consejos caseros tradicionales
- Si usas bolillo, córtalo en diagonal para obtener rebanadas más amplias que absorban la mezcla de forma pareja. Los bolillos mexicanos caseros de un día antes son ideales para esta receta.
- Añade una cucharada de mantequilla nueva en cada tanda en lugar de toda al inicio, así no se quema y el pan queda dorado y con aroma a caramelo. Si buscas el pan crujiente de panadería que en Perú lleva este mismo nombre, revisa la receta de pan francés peruano.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Qué pan es mejor para hacer pan francés?
El mejor es un pan del día anterior y algo firme, como el bolillo o el pan de caja grueso. El pan muy fresco absorbe demasiado líquido y se deshace en la sartén.
2. ¿Este pan francés es el mismo que el de Perú y Venezuela?
No. En Perú y Venezuela se llama pan francés a un pan salado de corteza crujiente que se compra en la panadería, mientras que esta receta es la tostada dulce de desayuno que en inglés se conoce como french toast.
3. ¿Qué relación tiene el pan francés con las torrijas?
Son parientes, porque ambos se hacen con pan remojado y frito. Las torrijas españolas se remojan en leche o vino, se fríen en abundante aceite y se toman en Semana Santa, mientras que el pan francés se dora en mantequilla y se sirve en el desayuno.
4. ¿Por qué mi pan francés queda aguado por dentro?
Pasa cuando el pan se remoja demasiado tiempo o el fuego está muy alto y dora el exterior antes de cocer el centro. Remoja solo unos segundos y cocina a fuego medio.
5. ¿Puedo congelar el pan francés?
Sí, congela las rebanadas ya cocidas y frías separadas con papel encerado hasta un mes. Recaliéntalas directamente en el tostador o en el horno.
Origen del pan francés
Remojar pan duro en leche y huevo para freírlo es una costumbre muy antigua, y ya aparece una preparación parecida en el recetario romano atribuido a Apicio. En Francia se llama pain perdu y en España torrijas, mientras que el nombre french toast se popularizó en el mundo de habla inglesa sin que su origen esté del todo claro. En México se conoce como pan francés y se sirve sobre todo en desayunos de cafeterías y fondas.
¿Sabías qué?
En Francia este desayuno se llama pain perdu, que significa pan perdido, porque se hacía con el pan duro que de otro modo se habría desperdiciado.


